lunes, 4 de febrero de 2013

VALORACIONES ACERCA DEL PRIMER CONGRESO DE CATEQUESIS DE LA DIÓCESIS DE SAN VICENTE





Por: Juan Vicente Chopin.

Los días 1, 2 y 3 de febrero de 2013 hemos celebrado el Primer Congreso de Catequesis en la Diócesis de San Vicente. A propósito hacemos algunas valoraciones.
El congreso ha tenido un tiempo medio de preparación de un año. Desde el primer momento se mantuvo una información constante al obispo, al clero y a los laicos vinculados al trabajo catequético y áreas afines. Resultado de ello ha sido una respuesta generosa de la mayor parte de las delegaciones parroquiales.
El congreso se entiende, en primer lugar, como punto de llegada, si es visto como culminación de la primera etapa de concientización acerca de la importancia de cuidar y estructurar en modo sistemático los itinerarios de formación en la fe.
Pero, se entiende también como punto de partida, si se considera a partir de las líneas de acción de él resultantes y que constituyen las prioridades que, a juicio de los mismos catequistas, debe regir el trabajo de la Comisión Diocesana de Catequesis.
De modo que la metodología del evento se situó en un equilibrio que integraba formación, celebración y perspectivas.
El éxito de la actividad en cuanto tal, supuestas las condiciones eclesiales –apoyo del obispo y de los párrocos- y la gracia de Dios –asistencia del Espíritu Santo- depende de la precisión con que los miembros de las distintas comisiones realicen su trabajo.
La consecución de los objetivos principales –diagnóstico de la realidad catequética y estimulación de la formación en los catequistas- desmonta las tesis del pesimismo, pero sobre todo levanta la autoestima de los agentes de la catequesis, pues constatan que el proceso de cualificación sigue su avance normal.
El reto que se presenta ahora es interpretar y sintetizar bien los aportes de los congresistas y la consiguiente aplicación de las prioridades por ellos establecidas.
El horizonte de trabajo que se nos abre supone la coordinación de esfuerzos con las otras dos unidades que componen el área diocesana de pastoral profética: Evangelización-Primer anuncio y Obras Misionales Pontificias-Misión Ad Gentes. Supuesto siempre, el apoyo eclesial y la asistencia del Espíritu Santo.

sábado, 2 de febrero de 2013



OBJETIVOS DEL I CONGRESO DIOCESANO DE CATEQUESIS
ILOBASCO, CABAÑAS, EL SALVADOR C.A.
1, 2 Y 3 DE FEBRERO DE 2013


Queridos congresistas de la Diócesis, es el Señor quien nos has llamado por nombre para que seamos colaboradores; es él quien nos ha dado su Espíritu en el Bautismo, en la Confirmación o  en la ordenación para que seamos nosotros y vayamos con el poder de ese Espíritu a ser testigos a anunciar el valor absoluto y fundamental del evangelio. Alguien dice que no hay verdades eternas, verdaderas y absolutas en que apoyarnos. Cristo, es para nosotros ese fundamento, es la base de nuestra fe, al igual que para los israelitas la base era la liberación, Dios que liberó a su pueblo con la pascua, la pascua de Cristo, su vida, pasión y muerte, resurrección y ascensión al cielo. La columna, el fundamento nuestro, es el mandato “Vayan y hagan discípulos a todas las gentes y enséñenles a vivir todo cuanto yo les he mandado”.

Por lo tanto, cuando se habla de catequesis no solo se habla del Kerigma , este es solo el primer anuncio que nos habla que Cristo ha venido a sacarnos de la podredumbre y hacernos nuevos, ha venido a pasarme de la tiniebla a la luz, de la esclavitud a la libertad, del pecado a la gracia, de ser pueblo a ser “su pueblo” de Dios y oveja de su rebaño; entonces no solo es el Kerigma, sino la enseñanza a vivir todo y cuanto él nos ha mandado, es un mandato para adherirnos a Jesucristo en la fe que es don de Dios, pero que también es fe nuestra, también nos anime a seguir a Jesucristo y a vivir de acuerdo a sus exigencias. No solo es un primer anuncio sino acompañar al ser humano en sus diferentes etapas.

Para nosotros los sacerdotes la Pastoral no es solo celebrar la misa, sino cómo acompañar a las personas en cada momento y en cada etapa. El llamado que Dios nos ha hecho es una vocación. La vocación de ser catequistas también es una misión en su envío, con el cual nos ha provisto de herramientas a través de su palabra.
El Papa Juan Pablo II, nos dejó unos retos y desafíos que hay que afrontar con compromiso:
1.       Que en todas las parroquias de todas las diócesis se dé una catequesis adecuada en preparación a los sacramentos de iniciación.
2.       La misión ad gentes, es decir, a todas aquellas personas que no conocen a Jesucristo.
3.       Animar a los que viven incoherentemente su fe; en otras palabras, animar a los desanimados para que sigan caminando.
Por lo tanto, la catequesis es un medio por el cual evangelizamos y nos formamos.
Objetivos de este congreso:
-          Fortalecer la fe en la catequesis
-          Conocernos y formarnos por medio del compartimiento de experiencias
-          Tomar contacto del caminar y el estado actual de la catequesis en las parroquias de nuestra diócesis
-          Valorar y reconocer el trabajo que hasta el presente se ha dado en nuestra diócesis en el ámbito de la catequesis
-          Asumir compromiso para dar respuestas a las urgencias y necesidades de nuestra iglesia
Los jóvenes líderes de cada una de nuestras parroquias deben buscar la vocación de la catequesis y sacerdotales como una forma de pensar en el futuro de la iglesia. Se necesitan catequistas nuevos; es decir, nuevo entusiasmo, nuevo ardor, nuevas convicciones, nuevo vigor, nuevas fuerzas y energía de manera que demostremos el amor que le tenemos a Jesucristo.
El catequista tiene que ser un discípulo de verdad, saber quién es Cristo, conocer su discipulado y ponerlo en práctica. El término catequista  en La Biblia, en el Antiguo Testamento, no existe; es un término griego  denominado “catequeo”, que significa “hacer resonar” y “escuchar” a Jesucristo en nuestra vida y así transmitir nuestra fe. La catequesis tiene que ser ordenada tal y como la iglesia lo manda, que tiene que motivar, escoger y así preparar catequistas mediante una formación permanente.
Según las directrices de la Iglesia, directorio dado por la santa sede; la catequesis es la acción especial que conduce a las comunidades y a cada persona a la madurez de la fe, permite profundizar conocimientos vivo de Dios y de su proyecto de salvación de cada hombre y mujer, a la luz del evangelio la catequesis es la vía propicia para descubrir en nuestras vidas el proyecto de Dios para buscar el significado para la vida de la historia de luz a través de las exigencias. Además, para conocer el misterio de la iglesia en el evangelio.
Todo esto exige que la catequesis constituya un proceso de formación orgánico, sistemático y permanente de la fe, un aprendizaje de toda la vida cristiana, una iniciación integrada que propicie un auténtico seguimiento de Cristo centrado en su persona.
Queridos congresistas, que este proceso de formación nos ayude para fortalecer  y animar nuestro trabajo pastoral en cada una de nuestras parroquias en el ámbito de la catequesis.
Paz y bien.

Mons. José Elías Rauda Gutiérrez
Obispo de la Diócesis de San Vicente